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Archive for the ‘CRISIS ALIMENTARIA’ Category

En riesgo exportación de quinua a Europa

In BOLIVIA, CRISIS ALIMENTARIA on octubre 1, 2012 at 11:20 am

En Francia ya se cultiva el grano y dicen que ‘es más sabroso’ que el boliviano.

La Razón / Juan Mejía

02:13 / 28 de septiembre de 2012

El futuro de las exportaciones de la quinua boliviana a Europa y el mundo está en peligro por la producción de este alimento en Anjou (Francia) bajo el impulso de la cooperativa Pays de la Loire que seduce a los consumidores por su valor dietético, y a los agricultores por el precio.

La advertencia fue hecha ayer en Oruro por el gerente propietario de la empresa exportadora Jatari, Jean-Marie Galliath. “Unos 40 agricultores cultivan la quinua sobre una superficie de 300 hectáreas (…) en las parcelas de Anjou desde el año 2009”, afirmó en rueda de prensa el empresario francés-boliviano.

Galliath explicó, ante una audiencia que se dio cita en la Federación de Empresarios Privados de Oruro, que los investigadores de la Universidad de Wageningen de los Países Bajos han seleccionado una variedad de quinua adaptable al clima de Europa.

Mostró artículos periodísticos publicados en Francia en 2011 sobre los resultados de la cosecha de quinua, en los que se menciona la construcción de una cadena de producción en fase con el pedido creciente de los consumidores, y que el producto se encuentra a la venta en 35 supermercados.

Uno de los artículos señala: “Comparado con su homólogo importado (quinua boliviana) de América del Sur, la quinua d’Anjou puede garantizar a los consumidores la ausencia total de gluten que favorece a las personas con alergia al gluten, también es más gustoso y sabroso”.

Agregó que la cosecha del grano andino se lleva a Brissac, un lugar especializado en el manejo de este producto con una inversión de más de un millón de euros ($us 1,29 millón), donde se limpia, estoquea y se envasa en sacos de 800 kilos, cuyas ventas luego se multiplican. “Con este gran interés, la cooperativa piensa en habilitar más superficie y proponer precios muy atractivos a razón de 1.000 euros ($us 1.291) la tonelada”, complementó Galliath.

 

 

Venezuela y Bolivia tienen alimentos más costosos de América Latina

In BOLIVIA, CRISIS ALIMENTARIA, ECONOMIA, INFLACION on marzo 13, 2011 at 3:10 am
Mientras en Bolivia el alza en el índice de precios alimenticios fue de un 14%, en la variación interanual enero 2010-enero 2011, sobrepasando la inflación general que fue de un 8,4%; en Venezuela el precio de los alimentos presentó un alza de un 37,2%, superando su umbral inflacionario 2010, de acuerdo al Centro Internacional para el Comercio y el Desarrollo Sustentable (ICTSD, por su sigla en inglés).

Junto a la visión ideológica compartida por los presidentes Evo Morales y Hugo Chávez, de Bolivia y Venezuela, respectivamente, ahora también comparten el hecho de ser las dos naciones en América Latina donde se han presentado las mayores variaciones en los precios de los alimentos, incluso por encima de sus índices de inflación, impactando negativamente en los sectores más pobres de estos países, de los cuales sus respectivos gobiernos afirman ser férreos defensores, afirma el ICTSD.

En esta materia, Argentina también se une a este selecto grupo, pues presentó un aumento de un 13% en el precio de los alimentos y una inflación, a diciembre de 2010, de 27,2%, indicador que a su vez lo posiciona en el segundo país más inflacionario de Latinoamérica, tras Venezuela.

En 2010, la realidad vivida en la mayoría de los países latinoamericanos estuvo marcada por bruscas variaciones en los precios de los alimentos. En otras naciones como Nicaragua, Honduras y Chile, aunque este comportamiento ha sido levemente frenado, en general, la alta tasa de crecimiento en los precios de grupos alimenticios básicos como cereales, azúcares y aceites fue el patrón imperante.

Las oscilaciones en los costos de los alimentos indudablemente contribuyen a que el índice inflacionario aumente en la región. Como era de esperarse, en todos los países latinoamericanos el mismo incrementó, siendo Venezuela el caso más crítico, presentando una inflación acumulada a diciembre de 2010 de 28,5%, según datos del Banco Central de este país.

Solamente en los casos de Argentina, Brasil y Nicaragua se ha presentado un freno a esta tendencia. En el caso de algunos países centroamericanos, como Costa Rica y El Salvador, la inflación alimentaria duplicó el índice general de precios al consumo, siendo respectivamente de 8,6% y 4,8% y de 6,7% y 2,3% para el segundo caso.

Acciones de proceso

Aun cuando el índice de precios de los alimentos de la FAO (Fondo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) reportara aumentos importantes en los últimos meses, la Agencia Venezolana de Noticias por su parte señaló que la situación en su país es manejable gracias a los esfuerzos del Poder Ejecutivo Nacional.

Entre las acciones destacan convenios para la importación de alimentos con países hermanos, como lo son China, Cuba, Ecuador, Libia, Nicaragua, Brasil, entre otros, así como también los fueron acciones anteriores como la nacionalización de empresas relacionadas a la industria de alimentos en sectores como la harina de maíz pre-cocida, granos, cacao, la instalación de centrales azucareras y las mismas Unidades de Producción Social.

A través de ellas se cultivan frutas, verduras y hortalizas, entre otros rubros, a fin de que las familias venezolanas puedan adquirir sus alimentos a costos más accesibles que en el comercio privado.

Pese a los esfuerzos particulares, las proyecciones sobre las tendencias en los precios de los alimentos no son del todo halagüeñas. Por esta razón, instituciones como la FAO y el mismo el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) está emitiendo recomendaciones al respecto. Sin embargo, es decisión del gobierno la aplicación de las medidas necesarias.

 

http://www.jornadanet.com

 

 

Gobierno invertirá 994 millones de bolivianos para impulsar producción de alimentos

In CRISIS ALIMENTARIA on febrero 22, 2011 at 11:24 pm

El Gobierno boliviano invertirá al menos 994 millones de bolivianos para impulsar la producción de alimentos a través de diferentes programas y proyectos, informó ayer lunes el viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez.

 

“Vamos invertir en esta gestión 994 millones de bolivianos para incentivar la producción en diferentes departamentos”, argumentó en conferencia de prensa.

 

Explicó que esa inversión será ejecutada por los diferentes programas y proyectos, entre ellos, el Programa de Apoyo a la Soberanía Alimentaria (PASA) y el Proyecto de Alianzas Rurales (PAR).

 

Informó que esa inversión, proveniente de la cooperación internacional y los recursos del Tesoro General de la Nación (TGN), está destinada para el “poblamiento y repoblamiento de ganado”, aumento de los cultivos de hortalizas, maíz e insumos, que son fundamentales en la canasta familiar.

 

“Como gobierno estamos trabajando con varios proyectos que tienen que ver con producción”, dijo al destacar que, con esa inversión, se pretende beneficiar al menos a 150.000 familias.

FUENTE: http://www.jornadanet.com/n.php?a=59900-1

La UE quiere enfriar el mercado de alimentos: suspende los aranceles a los cereales

In CRISIS ALIMENTARIA on febrero 20, 2011 at 12:03 pm

Los países de la Unión Europea acordaron hoy suspender los aranceles a las importaciones de 3,3 millones de toneladas de cereales -cebada para pienso y trigo-, con el fin de bajar los precios y reducir las presiones en el mercado.

El Comité de Gestión de la UE -formado por expertos de los 27- acordó que desde la próxima semana hasta finales de junio de 2011 no se apliquen los impuestos aduaneros que ahora gravan los envíos de cebada y de trigo, que entran dentro de una cuota.

La decisión afecta a un cupo de importación de 2,98 millones de toneladas de trigo blando y a 306.125 toneladas de cebada para piensos, que ahora tienen aranceles de 12 y 16 euros por tonelada, respectivamente.

Por encima de esos volúmenes, la UE seguirá aplicando los gravámenes habituales.

Dentro de la cuota para el trigo, una parte es para los envíos de Canadá, otra para los de EEUU y otra para el resto de los importadores.

El objetivo de la medida, propuesta por Bruselas, es reducir las “tensiones” en el mercado europeo de cereales, que existen actualmente por el alza del precio de las materias primas y, en consecuencia, por el encarecimiento de los costes para los ganaderos, declaró el comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos.

“Mientras los precios sigan altos en la UE y en el mercado mundial tenemos la obligación de hacer los que podemos para contribuir a mejorar la situación hasta que acabe la campaña de comercialización”, añadió Ciolos.

La suspensión de aranceles para la citada cuota de cereales se publicará la semana que viene en el Diario Oficial de la UE; para evitar que sean penalizados los operadores que ahora tienen envíos en ruta hacia el mercado europeo se tendrá en cuenta el tiempo de transporte.

Según las previsiones para la campaña 2010-2011, los precios de los cereales continuarán al alza, ya que las existencias mundiales son 62 millones de toneladas inferiores a las registradas en la pasada temporada, según datos de la CE.

La UE ya acordó anteriormente suspender aranceles, durante la actual campaña, para las importaciones de otras cuotas de cereales, como 242.074 toneladas de maíz, ante el encarecimiento y los problemas de oferta en el mercado europeo.

 

FUENTE: http://www.expansion.com/

 

El BM alerta ‘peligro’ en alza de precios

In CRISIS ALIMENTARIA, ECONOMIA, G20, INFLACION on febrero 20, 2011 at 10:24 am

 

Temor. Según el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, el incremento de los precios de los alimentos puede acentuar la inestabilidad política. Instó a los ministros a priorizar el tema.

AFP y EFE. París

El presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, advirtió ayer a los ministros de Finanzas del G20 reunidos en París que el mundo está llegando a un “punto peligroso” debido al alza de los precios de los alimentos que podría acentuar la inestabilidad política.
“Estamos alcanzando un punto peligroso”, alertó Zoellick, que instó a los ministros de Finanzas y a los gobernadores de los bancos centrales del G20 -economías desarrolladas y emergentes- a “priorizar los alimentos en 2011”.
Según el líder del BM, la subida de precios de los alimentos alentará un alza de la oferta agrícola, pero en los próximos dos años “podrían producirse disturbios, podrían caer gobiernos y las sociedades inclinarse hacia el desorden”.
El alza de precios de los alimentos es uno de los factores que alentaron las recientes revueltas masivas y la inestabilidad política en países de Oriente Medio y el norte de África. “Necesitamos ser sensibles y estar alertas sobre lo que está pasando con los precios de los alimentos y su efecto en la inestabilidad social”, dijo.
El responsable del BM consideró que la comunidad internacional tiene que estar preparada para ayudar rápidamente a países como Túnez, donde una rebelión popular derrocó en enero al régimen de Zine el Abidine Ben Alí, en el poder durante 23 años.
El Banco Mundial subrayó que entre octubre de 2010 y enero de 2011, los precios de los alimentos crecieron un 15%, llevando a otros 44 millones de personas a la pobreza.
Reducir la volatilidad de los precios de las materias primas, incluyendo los alimentos, es una de las prioridades de la presidencia francesa del G20.
Ayer, al final de dos días de debate en París, los ministros de Finanzas del G20 se comprometieron a trabajar para regular los mercados de futuro y derivados de las materias primas, reforzando su transparencia. Brasil y Argentina, grandes exportadores de materias primas, apoyaron la propuesta, que aleja sus temores de un intento del mundo desarrollado de querer controlar los precios.
“Hay un consenso internacional para que se trabaje muy fuerte para limitar las inversiones especulativas en el sistema de producción de los commodities, no sólo alimentos, sino también los minerales y la producción de petróleo”, dijo el ministro argentino de Finanzas, Amado Boudou.
“El objetivo es una mayor regulación de los mercados de futuro y derivados, una mayor transparencia de los mercados financieros y medidas que aumenten la oferta”, agregó.
En las conclusiones de la reunión del G20 se insiste en  la necesidad de invertir a largo plazo en el sector agrícola de países en desarrollo,  mejorar el diálogo entre productores y consumidores o avanzar en la regulación y supervisión de mercados de derivados de materias primas con más transparencia y evitando abusos.

El G20 medirá desequilibrios financieros
Los ministros de Finanzas del G20 acordaron ayer en París establecer indicadores para medir y vigilar los desequilibrios financieros, por considerar que estos impiden una salida completa de la crisis económica mundial, y que permitirán tomar decisiones políticas para corregirlos.
El acuerdo se logró tras dos días de duras tratativas para superar las fuertes reticencias de ciertos países emergentes, encabezados por China y en menor medida Brasil, a la inclusión de ciertos indicadores, especialmente las reservas cambiarias, que finalmente no fueron tomadas en cuenta.
El G20 debería establecer en una reunión en abril en Washington “líneas directrices” y no “objetivos” en cifras con respecto a esos criterios, para intentar corregir los actuales desequilibrios mundiales.
Los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) siguen el tema con atención, temen que las potencias desarrolladas quieran recuperar su crecimiento frenando la dinámica del mundo emergente. Según EEUU y otras potencias occidentales, los actuales desequilibrios mundiales tienen como responsable a China, que mantiene depreciado al yuan y acumula un descomunal excedente en su balanza comercial.

FUENTE: EL DEBER

Adiós a la comida barata

In CRISIS ALIMENTARIA, REPORTAJE on febrero 18, 2011 at 9:59 am

El empuje chino e indio, las malas cosechas y el pánico comprador de varios Gobiernos provocan la segunda crisis alimentaria en tres años y las algaradas en países pobres.

CLAUDI PÉREZ

Adnan Nevic (Sarajevo, 1999) está a punto de entrar en una edad complicada. Naciones Unidas le escogió en su día como el habitante número 6.000 millones del planeta. En apenas 12 años, ese niño bosnio ha sido testigo de una especie de montaña rusa económica; una fenomenal expansión al inicio, coronada con la mayor crisis desde la Gran Depresión. A punto de cumplirse el cuarto aniversario de la crisis, cuando ya parecía que ese relato se aproximaba al final, empieza a escribirse un nuevo capítulo: explota la segunda crisis alimentaria de los tres últimos años, combinada con las primeras algaradas sociales en el Norte de África. Hay múltiples causas que explican esa coda de la Gran Recesión. Los precios dan siempre señales de que algo sucede, y los máximos que han alcanzado los precios alimentarios hablan de sequías e inundaciones, de especulación, de barreras comerciales, de subsidios en el mundo rico, de biocombustibles, de encarecimiento del petróleo; de montones de cosas importantes.

La crisis alimentaria ha entrado en la agenda del G-20

Todo eso está detrás de los espectaculares picos en la cotización de los alimentos, pero la tendencia de fondo se explica por dos causas fundamentales, de largo aliento: China, India y en general los emergentes asiáticos crecen a toda velocidad y eso, a la hora de cenar, significa que chinos e indios comen más (y mejor) que nunca. La segunda razón es la que le va a quitar protagonismo a nuestro Adnan Nevic: Naciones Unidas elegirá al habitante número 7.000 millones del planeta antes de que acabe 2011. Su efímera fama habrá durado apenas 12 años. La economía gestiona recursos escasos; a esa velocidad, cada vez más escasos.

Los precios de los alimentos llevaban varias décadas en un suave declive, hasta principios del siglo XXI. A partir de entonces empezaron a subir de forma persistente, alcanzando niveles máximos a mediados de 2008. Ya en ese momento hubo convulsiones sociales en una veintena de países, pero la Gran Recesión enmascaró esos problemas por un tiempo. Los precios cayeron rápidamente por el descenso de la demanda en todo el mundo, pero todo gran terremoto tiene su réplica: apenas dos años después los alimentos vuelven a estar muy caros y sonuna de las razones de las protestas que desencadenaron la crisis en Túnez y el efecto contagio en las calles de Yemen, Argelia, Jordania y Egipto.

Hay numerosas variables que explican ese fenómeno desde un punto de vista coyuntural: “Se trata de una serie de acontecimientos dispares que se han reforzado mutuamente y han alcanzado el punto crítico al mismo tiempo”, resume Federico Steinberg, del Instituto Elcano. En condiciones normales, los mercados se acercarían al límite actual para luego tranquilizarse. Pero estas no son condiciones normales, y el mercado alimentario tiene características muy peculiares como para no prestar atención a lo que está sucediendo, a todo ese ramillete de causas que vienen a unirse a la tendencia de fondo: la emergencia de China e India, la imparable pujanza de la población mundial, las dificultades para dar de comer más y mejor a cada vez más gente sin que la productividad de la agricultura mejore sustancialmente desde hace tiempo. “Todo eso lleva a los expertos a considerar que la era de los alimentos baratos (y de otras materias primas) toca a su fin”, resume Gonzalo Fanjul, de Intermón Oxfam.

En la crisis actual se repite la secuencia de 2008: una pieza en dos actos. Durante un tiempo, incrementos de precios por el tradicional juego de oferta y demanda: malas cosechas por sequías o inundaciones cada vez más frecuentes a causa del cambio climático; reducción del nivel de existencias; cultivos que dejan de dedicarse a la alimentación para producir biocombustibles, ese tipo de cosas. Y a partir de ahí un segundo acto marcado por decisiones políticas cuestionables como las restricciones a la exportación, esta vez en Rusia y Ucrania, países productores en los que ha habido malas cosechas y que quieren controlar los precios. Y ante las primeras algaradas sociales en los países más vulnerables, los Gobiernos reaccionan con algo parecido al pánico comprador: Argelia, Arabia Saudí, Bangladesh, Indonesia, Afganistán e India han anunciado que llenarán sus graneros de maíz, arroz o trigo para evitar que se repitan protestas. Paradójicamente, esa política contribuye decisivamente a las alzas de precios. “Eso es lo verdaderamente preocupante. Y ese tipo de anuncios atraen además a los especuladores”, explica Vicente Pallardó, de la Universidad de Valencia.

Los costes de algunos alimentos se acercan o sobrepasan ya los picos de 2008. Hace unos días, la FAO (el organismo de Naciones Unidas encargado de la agricultura) anunció que el índice de precios que agrupa a los principales productos básicos superó todos los récords en diciembre, y batió de nuevo esas marcas en enero. El encarecimiento fue de un 30% en 2010, y el Banco Mundial prevé que los precios elevados -unidos a una gran volatilidad- se mantengan al menos hasta 2015. Los egipcios gastan casi la mitad de su renta en alimentos: en los países más pobres ese gasto se lleva hasta dos tercios de los ingresos de una familia media. En esos lugares, las alzas de precios “son una amenaza para el crecimiento y para la estabilidad social”, según Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, que ha reclamado al G-20 que dé prioridad a la crisis alimentaria. Razones no faltan: hay casi mil millones de personas que sufren hambre en todo el mundo; más del 60% son mujeres. Y un tercio de la mortalidad infantil en todo el mundo se atribuye a la malnutrición.

El alud de informaciones para entender la magnitud del problema es sensacional. El precio del trigo en los mercados de Reino Unido alcanzó en enero un máximo histórico. En Argelia ha habido disturbios por la escasez de alimentos. La inflación en India se encarama hasta rozar el 20% a causa de los alimentos, lo que ha llevado a su Gobierno a amasar existencias. China busca en el extranjero grandes cantidades de trigo y maíz, y México empieza a hacer lo mismo para evitar una reedición de la crisis de las tortillas. “En general, los accidentes climáticos explicaban buena parte de los picos en los precios hace unos años. En 2008 fueron los fondos especulativos los culpables de las subidas. La buena noticia es que ahora la principal razón es que el mundo emergente ha salido de la crisis a toda velocidad y eso explica ese encarecimiento repentino, por la mayor demanda. Se trata de algo positivo: las gentes comen ahora más y mejor en esos países. Desde luego eso provoca dificultades en otros países de bajos ingresos, pero la otra cara de la moneda son los productores de alimentos: en Argentina o Brasil no puede hablarse de malas noticias”, afirma Rolf Campos, profesor de la escuela de negocios IESE en Madrid. Aunque buena parte de los márgenes no se lo lleven los pequeños productores, sino las grandes multinacionales del sector agroalimentario.

“Los altos precios probablemente persistan durante meses. La agricultura no es como otras industrias: transcurre tiempo para que las inversiones permitan que la oferta crezca”, explica Abdolreza Abbassian, economista de la FAO, que en las últimas semanas ha puesto el acento en las dificultades que añade la volatilidad extrema de las cotizaciones. No va a ser fácil reducir esos vaivenes. Hace unos días, en Davos, el presidente francés Nicolas Sarkozy se preguntaba si es de recibo que un solo especulador pueda adquirir de una tacada un 15% de la producción mundial de cacao en una operación “sin pagar un solo céntimo” para después revenderla. “¿Eso es lo que hace el mercado? ¿Eso es lo normal?”, decía.

“La seguridad alimentaria ha entrado en la agenda del G-20 y eso es positivo”, afirma Máximo Torero, del think tank estadounidense IFPRI, que apunta posibles soluciones: “Hay que crear una unidad de inteligencia alimentaria para conseguir más transparencia sobre las reservas y evitar situaciones de pánico, con un mecanismo de alerta para no llegar a situaciones límite, y hay que regular el mercado de futuros para limitar la especulación”. “Hay que hacer todo eso y sin embargo los tres últimos años demuestran que el desgobierno es completo en el mercado alimentario: ni siquiera con la banca se hacen menos cosas”, añade Fanjul.

La lucha contra ese problema nunca ha sido fácil. A mediados del siglo pasado, el hambre asolaba India tras una grave sequía: un tipo llamado Norman Borlaug consiguió nuevas variedades de semillas de trigo y obró el milagro, la productividad mejoró y millones de personas dejaron de pasar hambre. Borlaug ganó el Nobel en 1970 y lo que hizo se conoce como revolución verde (aunque el uso de plaguicidas ha contaminado los acuíferos de las regiones en las que se aplicó su idea, según algunas fuentes). “Necesitamos una segunda revolución verde, y rápido”, reivindica Pallardó, “porque la productividad agrícola se ha estancado y en cambio la población alcanzará los 9.000 millones en 2050”. Para entonces, probablemente el mundo habrá olvidado a Adnan Nevic, el ciudadano 6.000 millones. Aunque nunca se sabe. Un tal Thomas Malthus, un apacible clérigo y matemático que vivió a caballo del siglo XVIIII y el XIX, dejó escrito hace más de 200 años lo que se conoce como maldición malthusiana: “La capacidad de crecimiento de la población es infinitamente mayor que la de la tierra para producir alimento para la humanidad”. El capitalismo industrial tendió un puente por encima del abismo demográfico malthusiano: ese peligro se ha evitado durante dos siglos y Malthus ha sido perfectamente olvidado durante años. En el tiempo que usted emplea en leer este artículo nacerán unas 900 bocas que alimentar: es posible que los genetistas y la tecnología consigan esa segunda revolución verde, pero de momento Malthus está siendo reivindicado. El economista John Keynes, también semiolvidado durante años, atribuía a Malthus “una profunda intuición económica”. Y conviene fiarse de Keynes.

 

FUENTE: http://www.elpais.com

Se agudiza crisis alimentaria en México: CIOAC

In CRISIS ALIMENTARIA on febrero 16, 2011 at 9:33 am

Por: EL UNIVERSAL

El incremento a los precios de productos del campo continúa agudizándose, por lo que es necesario la colaboración de todos los sectores para frenarla.

 

MÉXICO, D.F.-El incremento a los precios de productos del campo continúa agudizándose, por lo que es necesario la colaboración de todos los sectores para frenarla, pues de lo contrario empeorará la crisis alimentaria, lo cual se evidencia en que tan sólo en los últimos seis meses el kilo de ajo aumentó 16%, el plátano 37% y el jitomate 80%.

Federico Ovalle Vaquera, dirigente de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC), resaltó que a la escalada de precios se le suman los daños a más de 500 mil hectáreas por las heladas, principalmente de granos y hortalizas, lo cual repercute evidentemente en un mayor incremento a los costos de los diferentes productos.

Por ejemplo, la cebolla bola subió 25%; la zanahoria mediana 113%; el huevo blanco 4.5%; el limón con semilla subió 156% y la papaya subió 47%.

En tanto que el precio del litro de leche se elevó 56%; el kilo de tortilla 100%, el kilo de frijol 79% y el huevo subió 101.7% . En entrevista, estimó que los precios de materias primas podrían quedar de la siguiente manera: la tonelada de trigo de 3 mil 500 pesos que ha tenido en los últimos meses podría pasar a 4 mil 700 e incluso llegar durante el 2011 arriba de los 5 mil 500.

El maíz podría llegar de los 3 mil a 3 mil 500 pesos y situarse por arriba de los 4 mil por tonelada en el 2011.

Respecto al sorgo cuyo precio fue de mil 900 por tonelada, podría elevarse arriba de los 3 mil pesos durante el 2011, dependiendo todos esos pronósticos de los resultados que arrojen las valoraciones de los cultivos afectados tanto en Estados Unidos como de la evaluación de las recientes heladas en México.

Ovalle comentó que todos los organismos internacionales como la FAO, la OCDE y el G8, en sus cumbres de Gleneagles y L´Aquila, así como de los del G20 en Pittsburgh, han lanzando una voz de alarma relacionada con “vamos a producir alimentos a toda costa”.

Sólo el gobierno mexicano, subrayó, con una política de desprecio y de racismo hacia el campesinado y los indígenas, sigue concentrando todos sus recursos en los estados del norte.

 

FUENTE: www.elporvenir.com

 

¿Por qué aumentan los precios del azúcar y los cereales?

In CRISIS ALIMENTARIA, INFLACION on febrero 16, 2011 at 9:30 am

Los precios de los principales productos agrícolas siguen creciendo debido a las condiciones climáticas adversas en todo el mundo; el coste del maíz se dispara por la sequía en Argentina; el trigo, por las fuertes heladas en EE. UU.; y el coste del azúcar, a causa de las tormentas en Australia, escribe The Financial Times.

El costo del azúcar está aumentando debido al ciclón Yasi que azotó Australia y amenaza con destruir la cosecha de caña de este país, el tercer exportador mundial del producto dulce.

Los precios del azúcar alcanzaron su máximo en 30 años al fijarse en 835,7 dólares por tonelada. La cotización de los futuros de marzo subió en el mercado ICE de Nueva York hasta 34,81 centavos por libra.

“Como nos temíamos, el clima de Australia se suma a los temores en torno a los precios de los alimentos”, dijo Thomas Kujawa, de la empresa Sucden en Londres.

La soja ascendió a su nivel más alto de los últimos 30 meses y, según los analistas de seguros, seguirá incrementando.

Un experto de Credit Suisse Ric Deverell cree que la tendencia alcista se observará hasta mediados del año. Algunos países, principalmente del norte de África y Oriente Medio, están activamente comprando los artículos de alimentación para el futuro, mientras que las reservas mundiales de productos agrícolas caen a un mínimo histórico, advierte el comerciante europeo Roger Janson.

La Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) también expresa una opinión pesimista sobre el alza de los precios en los próximos meses.

FUENTE: http://actualidad.rt.com