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El real continuó su devaluación: cayó 2,3% y cerró a R$ 3,127

In Uncategorized on marzo 10, 2015 at 1:30 am

Mercado regional

La moneda del mayor socio comercial de Argentina alcanzó el nivel más alto desde junio de 2004.

La moneda del mayor socio comercial de Argentina profundizó su devaluación y se depreció 2,35% ante el dólar para cerrar en R$ 3,127, el más alto nivel desde junio de 2004.

Es la sexta jornada consecutiva de depreciación en Brasil y en los últimos 43 días el real se devaluó 13,5%. En el mismo período, el peso argentino se mantuvo cayó apenas 1,55%. “Con esta baja del 2% acá se empieza a mirar con atención la relación del dólar con el peso”, señaló un analista de mercado.

La depreciación impacta en el intercambio comercial y provoca que las exportaciones argentinas a Brasil se encarezcan y las importaciones del país vecino se abaraten.

El dólar amplió su diferencia con el real luego de que la agencia calificadora de riesgo Moody’s declarara que la investigación por corrupción en Petrobras afectará negativamente a los sectores público y privado.

Las declaraciones se suman a las preocupaciónes por parte del mercado en relación a la extensión del programa de ajuste fiscal y la capacidad de gobernabilidad de la presidenta Dilma Rousseff.

Pese a la disparada de la moneda en el país vecino, el Banco Central brasilero no anunció ninguna medida para contener la devaluación del tipo de cambio.

Por su parte, la Bolsa de Brasil reaccionó negativamente y finalizó con una baja de 1,6%.

El dólar Blue: Crisis cambiaria para unos, oportunidad para otros.

In DOLAR BLUE, ECONOMIA on enero 14, 2015 at 1:56 pm

La calle Florida en Buenos Aires Argentina, por estas fechas – enero de 2015 – está repleta de turistas, que llegan de todas partes del mundo. Y, por supuesto, llegan con dólares.

En la calle Florida, la calle comercial más importante de Buenos Aires,  comienzo a entender al dólar blue, el famoso dólar blue. Cerca de la  Plaza
General  San Martín, donde los turistas se reúnen para subirse a los buses para realizar el circuito turístico, hay mucha gente que va y viene: comerciantes, ejecutivos, vendedores ambulantes y cambistas.

Cambio, cambio, casa de cambio – cantan todo el tiempo los compradores de la divisa verde. Y no es solo uno sino varios. Están en todo el recorrido de la peatonal. Se mezclan entre los artistas callejeros, pintores, cantantes y turistas, que van y vienen, preguntando. ¿A cómo cambias? A 12 si cambias billetes de 20 o 10, los de 50 y 100 ($us) te puedo dar  a 13, dependiendo la cantidad puede subir – Ofrecen las casas de cambio ambulantes: jóvenes, adultos mayores, mujeres, hombres, todos parados en las esquinas o en medio de la calle. Pasa un oído y le cantan: cambio, casa de cambio. Cambio dólares y reales. Los turistas brasileños son muchos, su acento y su forma peculiar de conversar los delata. Siempre caminan en grupo: ya sea familiar o de amistad. Los otros turistas: del viejo mundo y los de la vecindad latinoamericana también quieren cambiar.

Cerca de la librería Ateneo, nos acercamos a un cambista que preguntó cuánto queríamos cambiar ni bien nos acercamos. Le dijimos que mil, ¿Cuánto me das? 13,20 respondió rápido. – le respondimos que no mientras amagábamos con irnos – cuanto tenés, re preguntó. – 900 dólares – ok, movió la cabeza diciendo, te doy 13,45. Pero, acompañame, vamos al frente dijo. Antes de llegar al país, habíamos escuchado hablar de las cuevas, Lugares donde los cambistas se “esconden”  para cambiar los dólares ya que – supuestamente – está prohibido realizar ese tipo de transacciones sin  autorización. La cueva era una galería comercial, al lado de una tienda de venta de  ropa elegante para hombres. Pasamos la puerta y entramos al pasillo principal, luego una puerta de blindex. Ok, ¿de dónde sos? Preguntó con una voz ronca que botó palabras con  olor a cigarro. Mostrame los dólares – después de cerciorarse de que eran verdaderos, sacó una calculadora pequeña de su bolsillo e hizo el cálculo: 900 por 13,45 – ok son 12,105 pesos. Tomá – habló con confianza – sacó de su billetera 2105 pesos, luego se agachó, levantó el botapie de su pantalón de la pierna izquierda y, sacó un fajo de 100 billetes de 100 pesos que estaba debajo de su media – tomá, acá tenés diez mil – dijo – dame los dólares. Lo contamos, con la desesperación de una transacción irregular. Terminamos de sudar y con el nerviosismo del cambio de dinero, conversamos un poco, nos ofreció su tarjeta personal con sus datos en caso de que necesitemos un delivery de pesos directo al hotel. Hasta cuanto podes cambiar, pregunté. Lo que tengas, hasta 50,000 dólares si queres. Con ese dato, nos dimos un apretón de manos y cada quien caminó por su lado entre el rio de gente que iba y venía esa tarde.

El dólar bluedólar paralelo o dólar negro son eufemismos utilizados en Argentina para referirse al dólar estadounidense comprado ilegalmente en el mercado negro.

Esta denominación del dólar comenzó a utilizarse en el país desde el año 2011, debido a las restricciones para la adquisición de moneda extranjera impuestas por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y el Banco Central de la República Argentina, bajo el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, según Wikipedia. Pero también existe el dólar tarjeta o turista que es el valor que surge de agregar un recargo del 35% a la cotización del dólar oficial. También el dólar contado con liquidación conocido como “contado con liqui”,  “gris”, “dólar fuga” o simplemente dólar bolsa, que es el que suelen usar  las empresas para sacar fondos  al exterior mediante  la compra venta de bonos. Su procedimiento de obtención consta de adquirir en Argentina títulos (bonos) de deuda pública emitidos en dólares como el Boden 2012Bonar X o Boden 2015, que cotizan en la bolsa de Nueva York. Por medio de una entidad financiera o banco de confianza, se abre una cuenta en el exterior, adonde se pide que se transfiera el activo. Luego, el mismo es liquidado al contado (de ahí su nombre) en el extranjero y esos dólares van a parar a esa cuenta creada fuera del país. El valor para enero de 2015 era de 12 pesos argentinos por un dólar. Y también está el dólar ahorro que es la compra del dólar realizada en el mercado oficial, pero ese dólar poca gente lo encuentra ya que existe un límite de personas que pueden acceder a la moneda norteamericana.

Hay que admitir que los argentinos son creativos a la hora de poner apodos al dólar, será por el amor que le tienen. Argentinos y Uruguayos “adictos al dólar” escribe Jorge Heil en infobae en una nota escrita el 26 de agosto de 2013. Los países rioplatenses se caracterizan por una clase media vapuleada por décadas de inflación – detalla – En 1964, el humorista político argentino más recordado, Tato Bores, hacía un monólogo donde evidenciaba la pasión argentina por el dólar. Casi 50 años más tarde, el modelo económico que sigue el país tiene otra vez al dólar en el centro de la discusión. La diferencia es que mientras a lo largo de la historia fue la inflación el primer “estimulante” de la compra de dólares, hoy se adicionan las prohibiciones que el gobierno impuso, conocidas como “cepo cambiario“.

Los fondos buitres se alimentan de dólares y es una figura animal la que define la oferta y demanda de la divisa estadounidense. El banco central necesitará mayor cantidad de billetes verdes para enfrentar los vencimientos de la deuda – 30.000 millones los próximos 4 años. El ministro de economía Axel Kicillof busca estrategias para que Argentina evite otro default. Estos movimientos en la economía argentina presionan los precios de las divisas, aún más ahora que el precio del petróleo ha bajado a 46 dólares. El remisero, los taxistas de capital federal, el ciudadano de provincia se queja: baja la nafta, pero aumentan los peajes y suben los impuestos.

Mientras tanto, en la calle las casas de cambio ambulantes siguen comprando dólares: también lo hacen las agencias de viajes, explica luís, que vive del negocio de mantenimiento de máquinas de helados soft y hielo en cubito. Son recolectores de dólares, que al igual que los bancos y las instituciones del Estado Argentino tratan de retenerlos en las cajas de pago en efectivo. La confusión por la crisis cambiaria genera expectativas, algunas negativas como la inflación  y, otras positivas para los comerciantes: importadores y exportadores. En la Avenida Avellaneda, lugar donde las fábricas de ropa están asentadas, el flujo de efectivo por las prendas ha aumentado, desde Bolivia los comerciantes cruzan la frontera cargados con la esperanza de comprar más mercadería que la que compraba el año pasado. Con Bs.- 6.96 compran un dólar, lo que en territorio argentino se convierte en 10 pesos dependiendo la cantidad – si es mayor la cantidad de cambio el precio sube hasta 13,77 pesos argentinos por dólar.

 

 

 

 

Dólar, soja y Brasil, vientos que soplan fuerte

In ARGENTINA, ECONOMIA on enero 3, 2015 at 5:56 am

Fueron potentes para la Argentina las señales que llegaron desde afuera en el primer día hábil de 2015.El dólar dio otro salto en el fortalecimiento que viene registrando a nivel mundial desde mediados del año pasado y tiñó de bajas al euro, al petróleo y a los principales granos (soja, maíz y trigo) que forman parte del corazón exportador de la Argentina.

La soja, que en julio de 2014 cotizaba en torno de US$ 470 lo hacía a US$ 368 después de bajar alrededor del 2% con relación al martes. Cien dólares menos en una producción potencial que ojalá alcance los 50 millones de toneladas facilita las cuentas: las exportaciones de este año prometen US$ 5.000 millones menos por la soja. Probablemente el ministro Kicillof llame a la calma argumentando que la caída del petróleo (ayer tocó un nuevo piso para la época de US$ 52,60 el barril del WTI con 42% de baja anual) abarataría las cuantiosas importaciones de energía y así se compensaría una parte de los menores ingresos por los granos.

Leer más en http://www.clarin.com/politica/columna-editor-canedo_0_1278472235.html

Argentina, con abstinencia de dólares

In ARGENTINA, DOLAR, ECONOMIA on octubre 15, 2012 at 1:07 am

 Buenos Aires 15 OCT 2012

El próximo 28 de octubre se cumplirá un año desde que se instauró en Argentina lo que su presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, se niega a calificar de “cepo cambiario”, como lo designan los medios de comunicación. En el país del mundo donde más billetes de dólares se atesoran fuera de Estados Unidos (unos 1.300 dólares por persona, unos 1.000 euros al cambio), después de décadas de alta inflación y bruscas devaluaciones, el Gobierno de Fernández ha aplicado fuertes controles a la compra de divisas y con el correr de los meses los ha ido ampliando. La medida, aunque ha logrado algunos de sus objetivos, también supone inflación en algunos productos, limitaciones a la hora de viajar y un notable impacto sobre el mercado inmobiliario, acostumbrado a funcionar con dólares.

Aunque públicamente los altos funcionarios justifican las medidas como un intento de pesificación de la economía, también buscaban frenar la fuga de capitales y el aumento de importaciones de 2011, evitar una devaluación que dañe la actividad económica y aliente aún más inflación, así como preservar las reservas del Banco Central para pagar con ellas la deuda externa. Buena parte de esos objetivos se ha logrado, pero los controles del cambio han reducido el crecimiento del PIB, dado el impacto sobre un mercado inmobiliario que en general cotiza las propiedades en dólares, y han contribuido a la inflación, ya que la reducción de la oferta importada de bienes alentó a que algunos industriales locales elevaran los precios.

Para los que viajan, hay un tope de cambio de moneda según su renta

“No es cepo, cepo sería que nadie pudiera utilizar dólares”, justificó a finales de septiembre la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El 60% de las divisas que se pudieron comprar en Argentina en 2012 ha ido destinado a las importaciones, sobre todo de materiales que sirven para fabricar productos finales en este país. Antes de las elecciones presidenciales del 23 de octubre pasado, en las que Fernández ganó con el 54% de los votos, inversores de Argentina comenzaron a acelerar sus compras de dólares ante los temores de una devaluación del peso después de cinco años de inflación anual superior al 15%. Cinco días después de los comicios, el Banco Central estableció que los que quisieran hacerse con cualquier divisa iban a tener que pedir un permiso por Internet a la agencia tributaria. Unos límites que se han ido endureciendo mes a mes. Desde mayo, nadie puede comprar dólares para ahorrarlos, como era la costumbre local, o para adquirir viviendas.

Los ciudadanos solo pueden comprar divisas para viajar al exterior y según un cupo relacionado con sus ingresos. Por ejemplo, una joven consiguió 900 euros para pasar un mes en Europa, pero el límite resulta más molesto para quienes viajan por trabajo, estudios o tratamiento médico. Muchos de los viajeros (y también de los ahorradores) terminan comprando moneda extranjera en las llamadas cuevas, negocios ilegales que suelen funcionar con una fachada lícita (casas de cambio o agencias de viajes) y donde el dólar cotiza entre el 35% y 40% más caro que en el mercado oficial.

Desde marzo, los que viajan al extranjero no pueden sacar dinero en los cajeros automáticos, con la excepción de aquellos que dispongan de cuentas en dólares. Desde agosto, los que pagan fuera de Argentina con tarjeta de crédito deben pagar un recargo impositivo del 15%. Los extranjeros que quieren enviar remesas a sus familias solo pueden mandar hasta 360 euros por mes. Y a su vez, los extranjeros que cobran pensiones de sus países de origen, como los italianos y los españoles,cobran desde julio sus haberes en pesos a la cotización oficial.

Las restricciones también incluyen a las empresas: desde el ingreso de productos importados hasta el giro de beneficios de las filiales de multinacionales a sus casas matrices. Y desde la semana pasada también las provincias tienen dificultades para hacerse de divisas: el Banco Central no autorizó a la norteña Chaco a comprar dólares y debió pagar en pesos a la cotización oficial el vencimiento de un bono nominado en moneda extranjera, lo que fue percibido por los mercados como una suspensión parcial de pagos.

¿Ha funcionado el coto a los dólares? La fuga de capitales del país se redujo a un tercio en la primera mitad del año, pero los ahorradores retiraron el 45% de los dólares que tenían depositados en bancos, que a su vez los usaban para financiar exportaciones. Por el otro, también es cierto que están aumentando los depósitos a plazo en pesos de personas que no saben qué hacer con el dinero que antes destinaban a adquirir dólares. Algunos ciudadanos optan por comprar bienes duraderos, como electrodomésticos. Pero el mercado inmobiliario es el gran damnificado: en Buenos Aires cayó el 20% en los primeros ocho meses de 2012. Los precios de las propiedades se han reducido entre el 10% y el 20%, mientras que las operaciones han comenzado a hacerse en parte en pesos. La construcción se redujo en ese periodo el 1,8% y el número de obreros en el sector formal (solo una parte del mercado total) se contrajo 0,1% el segundo trimestre.

FUENTE: http://economia.elpais.com/economia/2012/10/14/actualidad/1350230692_407386.html

Llegó el pánico inflacionario

In ARGENTINA, INFLACION on febrero 20, 2011 at 11:26 am

La Presidenta preguntó si se puede hacer algo para bajar los precios. Boudou y Moreno le aconsejaron explicar y surfear.

Por José Antonio Díaz

Los funcionarios técnicos del ministerio admiten que la economía es hoy, más que nunca, política. Si no hay grandes conmociones en la macroeconomía mundial, el país puede sobrevolar la inflación y beneficiarse incluso con el generoso ingreso de dólares de las exportaciones y la mayor recaudación. Y si efectivamente el dólar no afronta este año grandes movimientos –pronostican–, la inflación se disimulará, en mayor o menor medida, con los próximos aumentos de sueldos. Es la última visión optimista que le transmitió el secretario de Hacienda Juan Carlos Pezoa a Cristina Fernández.

“Se puede hacer campaña con las bondades de la economía. Nadie nos puede competir en ese terreno”, aconsejó Julio De Vido. De hecho, los actos presidenciales previstos hasta fines de marzo girarán alrededor de aumentos de subsidios, inauguración de obras y líneas de financiamiento.

Desde el lado empresario, en cambio, se hace caso a los analistas económicos. Ellos predicen que, en los próximos meses, estaremos como en la Convertibilidad. Incluso cerca del 1 a 1 en términos reales. La combinación de subas salariales con un tipo de cambio quieto que aprecia el peso, y una emisión de dinero del Banco Central que aumenta al ritmo del 40% contra un 25% de inflación, estaría poniéndole a corto plazo un techo a la burbuja del consumo (que se parece bastante a la de los noventa).

Como bien admitió Cristina Fernández, el PBI no crece por inversión y producción sino por lo que Guillermo Moreno le enseñó que repitiera: “La demanda agregada”. O sea, la cantidad de bienes y servicios que pueden consumir empresas y particulares a determinado precio. La Presidenta cree que con el boom del consumo gana las elecciones como Carlos Menem con el voto-cuota. Claro, no le gusta la comparación. Ahora, crece el consumo y aumentan los precios, antes del endeudamiento.

La mano del establishment. La Presidenta está más preocupada que sus funcionarios. Supone un próximo contraataque de los “empresarios concentrados” que estarían dispuestos a empujar a un “caos económico” con tal de que el kirchnerismo no sea reelecto. Dramatiza. En su visión, la tríada de los malos –Clarín, Techint y Shell– insistirán en su intento de apoderarse de la UIA y de fracturar el frente de los “empresarios amigos”. Aunque exagere, lo cierto es que el escenario empresario presenta por estos días el aspecto de un campo minado (ver recuadro).

Sin embargo, el mayor obstáculo político a superar por el Gobierno no es el cambiante lobbismo empresario sino medir el impacto social que están generando las asimetrías del “modelo”. Y cómo repercutirán en el voto. La política del “desahorro forzoso” –porque la carrera del consumo se desata para cubrirse de la inflación futura–, ha sido incentivada indirectamente por el propio Gobierno. “Porque un poco de inflación siempre viene bien”, como suele bromear el converso keynesiano Boudou.

En realidad, el boom es artificial, realimenta la inflación, principalmente la de los alimentos, y golpea el poder adquisitivo de los más pobres y de los trabajadores no registrados. Por la sencilla razón de que la oferta, que necesita de la inversión para reproducirse, no aumenta al mismo ritmo de la demanda. Hasta el cuestionadísimo INDEC admite una capacidad productiva de las industrias al límite: alcanzó el 83% promedio, porcentaje récord en la década, y en algunas ramas se está operando al 93 o 95% de la capacidad instalada. Quiere decir que no se está invirtiendo lo suficiente ni lo necesario. La tasa de inversión real en equipamiento no supera el 11%, un porcentaje demasiado lejano respecto de un crecimiento del consumo calculado en el 30%.

Descontrol de las variables. El desajuste sacudió los sondeos encargados por el Gobierno y despertó a algunos funcionarios. La inflación vuelve a crecer como preocupación y las familias aumentaron su nivel de endeudamiento. Aún así, los préstamos al consumo crecieron el año pasado un 40% y es previsible que se mantenga ese nivel este año. Al menos es lo que pretende el Gobierno para panfletear el modelo económico en los actos de campaña.

Ante el eventual costo electoral de una inflación disparada, la Presidenta convocó a los dos funcionarios que tiene a mano para intentar ponerle un freno al descontrol de las variables. Los resultados fueron decepcionantes, en principio.

Amado Boudou, por ejemplo, le pidió perdón a la presidenta del Banco Central por haberla chicaneado al decir que hacía sus compras en el Mercado Central. Su propuesta fue “caminar”, un remedo de la popular apelación de Lita de Lázzari en los odiados ’90. Para el ministro, inflación no hay, pero desendeudamiento con el Club de París sí, una mística difícil de seguir desde el conurbano bonaerense.

Guillermo Moreno, por su lado, le impartió una breve clase de economía política a la Presidenta –antes de su didáctica exposición sobre el proyecto “milanesas para todos”– explicándole que no hay inflación sino “distorsión” y “dispersión” de precios por la puja distributiva. ¿Y quiénes forman los precios? Los empresarios, claro. Por eso, se debería aprobar –aconsejó– el proyecto de Héctor Recalde de reparto de las ganancias empresarias con los sindicatos. Por eso también el secretario prohibió importaciones de autos y autopartes de lujo e hizo que Techint retrotrajera los aumentos del acero y el Grupo Clarín la suba del abono de Cablevisión. En una palabra, fuegos artificiales para la campaña, pero gestión económica cero.

Cristina Fernández, razonablemente, les había pedido a ambos alguna respuesta que se pudiera traducir en actos de gobierno: “¿Podemos hacer algo con los precios?”, los apuró. “Pinchar las expectativas”, le contestaron. Por eso, la Presidenta, salió a pedir “racionalidad” y “moderación” en los reclamos paritarios. La fragilidad de la gestión económica del Gobierno se verifica en la acción retardada. La mayoría de las consultoras privadas que miden la evolución de las canastas de consumo de una familia tipo casi coincidieron: según una de ellas, FIEL, la más moderada en el cálculo, en el último año la canasta básica total, que mide el nivel de pobreza, aumentó el 23% y la básica alimentaria el 33%. Las expectativas de inflación para los próximos doce meses oscilan entre el 25 y el 30%.

El Gobierno está a la defensiva y calcula los gastos que insumirán los próximos aumentos de las jubilaciones, las asignaciones familiares, los planes sociales, la asignación por hijo y de los empleados públicos. Los funcionarios se proponen no superar la barrera del 20 o 25% contra un piso de 25 a 30% que reclaman los gremios privados. Y la Presidenta aprobó un plan para dividir políticamente a los empresarios y hacerles pagar a los más grandes el costo de los ajustes salariales. Tal vez sea demasiado tarde para desembarcar en la UIA y contrarrestar el peso de las grandes como Techint y Clarín.

Los empresarios, casi unánimemente, despotrican por ciertos acuerdos de trastienda entre el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y la cúpula cegetista. Se trataría del desdoblamiento de las negociaciones paritarias: un ajuste inicial más bajo del 20%, como el que pretendería el Gobierno, y una reapertura en la segunda mitad de año. Dicen en la casa de Gobierno que este modo podría desactivar las peores expectativas inflacionarias que contaminan el mercado. Para los empresarios, sería una forma de indexar de hecho los salarios. Los cálculos sindicales son casi irrefutables: proyectan un 2% de inflación promedio mensual y un 3% de suba de la canasta alimentaria, casi los mismos números del 2010.

Dinero fresco. Moreno le sugirió a Cristina decir que cuando se habla de inflación no se mire hacia el Gobierno sino a los empresarios que forman los precios. “Nosotros no vendemos nada”, bromeó. Es verdad sólo aparentemente. El Banco Central, integrado ahora a una caja única del Estado, es proveedor de dinero fresco en generosas cantidades al Tesoro nacional. Como debe emitir cada vez más pesos para comprar más dólares y así pagar la deuda, la Presidenta podría rescatar a la fábrica de billetes de las expectativas inflacionarios. Y evitar las presiones para financiar a un Estado que entró en déficit fiscal hace dos años y que en vez de colocar divisas y aumentar reservas las saca. Encubierto por los dineros del propio Central y de la ANSES..

No resulta extraño entonces que, según el propio Banco, la cantidad de dinero en circulación podría llegar a crecer el 40% en el 2011, una estimación que va mucho más allá de la disparada inflacionaria, y la alimenta.

FUENTE: REVISTA NOTICIAS

http://www.revista-noticias.com.ar

Subió el dólar paralelo: ya se paga $ 4,18 para evitar los controles

In DOLAR on febrero 19, 2011 at 11:24 am

La diferencia con el billete oficial, que se mantuvo a $ 4,05, es cada vez mayor.

 

PorMARCELA PAGANO
La brecha entre el dólar oficial y el paralelo cada vez es más amplia. Los intentos del Banco Central por mantener estable la cotización de la divisa estadounidense (hoy salió a comprar US$ 50 millones, que se suman a los US$ 75 millones que adquirió ayer), no impactan en este mercado, que está fuera de los controles del Gobierno. Mientras en las casas de cambio el dólar cerró a 4,01 pesos para la compra y 4,05 pesos para la venta, en las denominadas “cuevas” del microcentro, el billete llegó a 4,17 y 4,18 pesos, respectivamente. Desde el comienzo de la semana, la moneda estadounidense que se consigue en el mercado no oficial (es decir que no requiere información del comprador) fue avanzando a razón de un centavo por día, una suba motivada por la incertidumbre que generó entre los ahorristas las instrumentación de nuevos controles para evitar el lavado de dinero.

A las presiones que ya estaba ejerciendo la Afip sobre los compradores de billetes, se sumaron las últimas medidas de la Unidad de Información Financiera (UIF). El martes, este organismo difundió más controles sobre operaciones inmobiliarias y de comercio exterior. Este aumento de control, sumado a la incertidumbre que generaron las restricciones a los importadores terminaron fomentando la demanda del dólar paralelo. “Cada vez que se conocen noticias sobre nuevos controles o sobre trabas comerciales se genera la sensación de incertidumbre entre los consumidores que sólo encuentran seguridad en el dólar. Por eso, en los últimos días el precio del dólar en el mercado informal creció. Allíno hay que dar explicaciones sobre el motivo de las transacciones, ni tampoco existe límite alguno en la cantidad de billetes que se compran y venden”, explicó un operador local.

La suba también alcanzó al dólar “contado con liquidación”, que es el que surge de operaciones en las que se triangulan pesos, bonos y dólares y permiten la salida de divisas del país. La diferencia con el oficial marcaría fuga de divisas. El mecanismo es el siguiente: con pesos se compran a un tenedor local bonos en dólares depositados en el exterior y así se saca dinero de la Argentina. Cuando el precio está cerca del dólar mayorista es porque hay ingreso de divisas. Por el contrario, cuando se separa, como esta sucediendo actualmente, hay fuga. Hoy el dólar mayorista cerró a 4,024 para la compra y 4,025 para la venta. En tanto, el “contado con liqui” quedó fijo varios centavos por encima, en 4,17  y 4,18 pesos, cada uno. “Las trabas a las importaciones se hicieron sentir entre los inversores. Muchos inversores eligieron buscar refugio en el extranjero”, explica el analista.

La insistencia del Banco Central por sostener la divisa estadounidense también se está haciendo sentir en el mercado mayorista. La devaluación del dólar en esta plaza, según los analistas del mercado, ya alcanzó en febrero el 10% anualizado, cuando en todo 2010 sólo se registró un 5% de depreciación. Con la compra millonaria que hace a diario, el organismo que dirige Mercedes Marcó del Pont lográ incrementar el volumen de reservas y tener un cambio devaluado para favorecer la balanza comercial.  “El saldo comercial se está agotando, porque no se está exportando. Esta es la razón por la cual el Banco Central va a seguir manteniendo el dólar, saliendo a comprar y con limitaciones a la importación”, dijo Julio Bruni, de la sociedad de bolsa ARPENTA.

Desde Casa Piano, coinciden en que no habrá modificaciones en el mediano y corto plazo en los valores del dólar oficial. “No hay motivos para que suba. Además,el central seguirá sosteniéndolo porque prácticamente en esta época del año no hay exportación, entonces no hay oferta de esta divisa. Mientras que en promedio hay US$ 150 millones que entran al país por mes durante el año, en febrero esa suma baja a US$ 30 millones”, explicó Gaspar Vinent, operador de cambios de la firma.

Asimismo, en lo que respecta al dólar paralelo, se esperan para los próximos días nuevas subas. “Febrero es un momento en el que muchas empresas cierran sus balances. Entonces, se produce un alza en la demanda del dólar en las cuevas y en el contado con liqui, porque quienes tengan ingresos en negro de alguna manera tienen que liquidarlo”, concluye uno de los especialistas.

FUENTE: http://www.ieco.clarin.com

Por la intervención del Central, el dólar subió un centavo: $ 4,05

In BANCOS, DOLAR, INFLACION on febrero 10, 2011 at 10:09 am

La autoridad monetaria compró hoy unos US$ 70 millones para evitar una caída de la divisa, que había abierto con tendencia a la baja.

 

El dólar subió hoy otro centavo, un 0,25%, hasta alcanzar los 4,05 pesos. Por su parte, el Banco Central compró unos US$ 70 millones para evitar una caída de la divisa.Según señalaron analistas del mercado, el dólar mayorista operó lateralizado, pero siempre con tendencia hacia la baja. Por ese motivo la autoridad monetaria tuvo que comprar divisas en el primer tramo de la jornada y sobre el cierre para equilibrar el mercado.

“Sobre el final el mercado (mayorista) se puso muy vendedor y el Banco Central salió a barrer con todas las ofertas”, dijo Claudio Burelli, de Puente Hermanos. La intervención de la autoridad monetaria planchó el dólar mayorista en 4,017 pesos, el mismo precio que ayer.”El dólar (mayorista) tocó mínimo de 4,015 pesos y máximo de 4,018″, agregó Gustavo Quintana, de Portfolio Personal.

El volumen negociado ascendió hoy a US$ 595,2 millones en el mercado de contado (spot) y a sólo 35,5 millones en los futuros. Asimismo, las reservas internacionales en poder de la autoridad monetaria ascendían el martes a US$ 52.468 millones.

En el mercado formal, el dólar quedó en 4 pesos para la compra y se encareció a 4,05 para la venta, mientras que en el mercado paralelo, quedó fijo en 4,13 pesos vendedor y a 4,12 para las operaciones de contado con liquidación.

Otras monedas experimentaron ,a la vez, una tendencia alcista. El real brasileño subió a 1,662 por dólar y cerró aquí 2,51 pesos. En tanto, el euro subió un centavo a 5,50 pesos para la venta y avanzaba a US$ 1,373 en el mercado internacional de divisas.

Fuente: DyN

http://www.ieco.clarin.com

 

También para Cristina, sólo hay “dispersión de precios” y empresas que se aprovechan

In ARGENTINA, INFLACION on febrero 9, 2011 at 8:15 pm

Respaldó las declaraciones con las que Boudou viene negando la inflación. Como el ministro, le echó la culpa a los empresarios. Y apuntó específicamente contra Shell: “Parece un partido opositor”.

Como para dejar totalmente claro que para el Gobierno no hay inflación, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner salió hoy a respaldar las declaraciones que viene haciendo en ese sentido el ministro de Economía, Amado Boudou. Al tiempo que aseguró que lo que hay es “una fuerte dispersión de precios”, la mandataria cargó toda la responsabilidad en los empresarios y apuntó específicamente contra Shell al acusar a la petrolera angloholandesa de comportarse como “un partido opositor”.

 

“En realidad lo que hay, pese a que algunos les molestó el término que usó el ministro de Economía, es dispersión, muchísima distorsión y muchísimo aprovechamiento de estas situaciones”, expresó este mediodía la Presidenta en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada, donde encabezó el anuncio de un acuerdo entre el Mercado Central y la provincia del Chaco para la construcción de una central alimentaria en Resistencia.

 

La mandataria se quejó de que se hable de inflación y expectativas inflacionarias por los precios de las frutas y verduras, que fueron de los que más aumentaron durante los últimos doce meses, y manifestó que más bien habría que vincular esos términos con los valores de bienes y servicios de demanda inelástica (que no se pueden sustituir o dejar de consumir) como las tarifas, que el Gobierno mantiene congeladas o retrasadas por lo menos en Capital y el conurbano.

 

En esa línea, se quejó de los sectores que “le echan la culpa al Gobierno porque aumentan los precios” y sostuvo que el Ejecutivo “en lo que es su responsabilidad, (o sea) la regulación de precios porque son bienes inelásticos, ha actuado fuertemente”.

 

Por el contrario, cargó las tintas por los aumentos sobre las espaldas de los empresarios, a los que acusó de “aprovecharse” de la “dispersión de precios” y de no invertir pese al “constante impulso a la demanda agregada” que, insistió, viene realizando el Gobierno a través de distintas medidas. “Los que más agitan expectativas inflacionarias son los formadores de precios”, insistió.

 

Así se quejó también de que “una misma cadena (de supermercados o comercios) tiene distintos precios en distintos barrios” y redobló la ofensiva en la pelea que el Gobierno mantiene con la petrolera Shell, con la que tienen recursos administrativos y judiciales cruzados por los aumentos de la nafta. Shell, dijo Cristina, que “más que una empresa parece un partido opositor”.

 

FUENTE: EL CLARIN

 

 

El Central sigue con ventas a futuro para ponerle un techo al dólar

In ARGENTINA, BANCOS on febrero 9, 2011 at 9:51 am

La moneda se mantuvo en $ 4,04 gracias a las ventas a futuro de la entidad, que evitan que suba. En enero, para que no caiga, compró US$ 821 millones en el mercado de contado.

El dólar quedó hoy en $ 4,04 para la venta al público en casas de cambio y entidades financieras de la city porteña, en una rueda en que el Banco Central frenó una suba de la divisa con operaciones a futuro, mientras el euro repuntó hasta 5,49 pesos.

“El mercado operó en forma irregular, con tono mixto: un arranque firme llevó el dólar (mayorista) hasta 4,021 pesos bajo la presión compradora del sector privado, pero las ventas a futuros del Banco Central lo hicieron descender a un mínimo de 4,016”, precisó a DyN Gustavo Quintana, de Portfolio Personal. El dólar mayorista bajó hoy dos milésimas a 4,017 pesos.

El volumen negociado ascendió a 637 millones de dólares en el mercado de contado (spot) y a 174,6 en los futuros.

La autoridad monetaria también intervino en el mercado de contado (spot), con compras por unos 52 millones de dólares, que sumó a sus reservas internacionales.

La consultora Econométrica informó hoy que las compras del Banco Central durante enero en el mercado de cambio fueron de US$ 821 millones, de los cuales la mayor parte responde al saldo comercial. “No obstante, las reservas del BCRA se incrementaron en US$ 384 millones -menos de la mitad-, principalmente por el pago de deuda externa en el primer mes del año”, aclaró Econométrica en su último informe.

La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), que representan un tercio de las exportaciones, informaron que el sector liquidó US$ 262,5 millones entre el 31 de enero y el 4 de febrero, 24,7% menos que la semana previa. El descenso del monto liquidado se explicó por el bloqueo a las terminales portuarias en el Gran Rosario, Santa Fe, donde se ubica el principal complejo oleaginoso del país. El monto liquidado desde el 2 hasta el 4 de febrero ascendió a 1.692,9 millones de dólares.

Las reservas internacionales en poder de la autoridad monetaria ascendían el lunes a 52.438 millones de dólares, según datos provisorios. En el mercado formal, el dólar quedó en 4 pesos para la compra y 4,04 para la venta.

En el mercado paralelo, el dólar quedó hoy en 4,13 pesos vendedor y a 4,12 para las operaciones de contado con liquidación.

El real brasileño subía hoy a 1,667 por dólar y cerró aquí a 2,51 pesos, plano. El euro subió hoy dos centavos a 5,49 pesos para la venta. El euro avanzaba a 1,365 dólar en el mercado internacional de divisas.
Fuente: DYN

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